Claves para iniciar el curso

  1. Recuperar rutinas, establecer rutinas. Las rutinas nos ayudan a crNOTAear hábitos, a “automatizar” decisiones lo que nos libera del estrés de la “decisión continua” (¿qué es lo que tengo que hacer ahora?), horarios (horas de comida, de descanso de estudio, de trabajo).
  2. Cuidar el entorno más cercano. Rodearnos y procurar alrededor nuestro orden, limpieza, buena iluminación, genera en nosotros una actitud más positiva. El entorno favorable genera en nosotros actitudes y disposición favorable a las tareas a emprender.
  3. Realizar una actividad física. Preferiblemente antes de una actividad intelectual o el estudio. El ejercicio físico provoca en el organismo una “liberación de endorfinas” que favorecen el trabajo intelectual y el estudio posterior.
  4. Cuidar la alimentación saludable. Para los niños y adolescentes más vitaminas; equilibrar las proteínas (pescado, legumbres) con la ingesta de grasas saludables (Omega 3 o aguacates).
  5. Establecer unas horas de descanso fijas. Nunca menos de 8 horas para niños y adolescentes y no menos de 7 horas para adultos.
  6. Guiarse por las “3 Rs” en el estudio.
    1. Repasar: al final del día, “visionar la película del día” (¿qué he estudiado hoy?, ¿qué he aprendido?)
    2. Reforzar: aquello que no me ha quedado claro, que he tenido dudas
    3. Relacionar: establecer relaciones entre todo lo aprendido y lo que me ha ocurrido en el día. El conocimiento relacional es la base del desarrollo de la inteligencia.
  7. Fortalecer la voluntad mediante la constancia. Empezar es fácil, lo difícil es continuar a ritmo y llegar al final. Realizar todos los días ejercicios constantes de voluntad, en el trabajo y el estudio.